
Los inmigrantes corren el riesgo de salir a la calle y de que el policía que los detenga por haber cometido alguna infracción de tránsito sea el mismo que inicie su proceso de deportación, en caso de que no estén legalmente en el país. Esta legislación, identificada por el código 287(g), ha sido ampliamente criticada por activistas y organizaciones que apoyan los derechos de los inmigrantes.