
SACRAMENTO. — Graciela Barrios, una inmigrante indocumentada, siempre contaba con la clínica de salud del condado de Sacramento para recibir asesoría sobre medicamentos y las pruebas necesarias para mantener su condición de diabetes bajo control.
Pero a partir del próximo mes, Barrios y miles como ella en sus comunidades se verán desprovistos de cuidado de salud que no sea de emergencia, porque cada vez más los gobiernos locales están tomando la decisión de cortar servicios de salud a los inmigrantes indocumentados. Cerca, en el condado de Contra Costa, votaron el pasado martes a favor de eliminar la atención médica a unos 5,000 inmigrantes indocumentados que se servían de esas clínicas comunitarias cada año.
"La situación general allá fuera es cada vez más parecida. Todos los departamentos de salud a través de todo el país tienen cada vez menos", dijo Robert M. Pestronk, director ejecutivo de la Asociación Nacional de de Oficiales de Salud en condados y ciudades.
Datos sobre la comunidad indocumentada y su salud, son muy difíciles de precisar, porque las clínicas comunitarias y los hospitales normalmente no preguntan a los pacientes su estatus migratorio.
Pero el Pew Hispanic Center estima que de los 11.9 millones de inmigrantes indocumentados que viven en los Estados Unidos, cerca de 59% no tiene seguro médico. Ellos también estiman que aproximadamente unos 47 millones de estadounidense carecen de cobertura médica.
La crisis económica ha golpeado enormemente a los sistemas de salud locales y la pérdida de empleos ha provocado que el número de personas sin cobertura médica ascienda a niveles muy altos. Mientras, los proveedores de salud de los sistemas de salud están viendo como se incrementan sus dificultades para satisfa cer las necesidades a los que todavía sirven, sostuvo Pestronk.fuente la opinion